El siguiente artículo es una traducción del editorial de la revista Hongqi (Bandera Roja), publicado el 5 de enero de 1963. Los subtítulos y los tipos en negritas son de la Redacción.
EL leninismo, principios revolucionarios fundamentales del marxismo expuestos por el gran Lenin, que representa una nueva fase de desarrollo del marxismo, es ahora atacado, tergiversado y adulterado de una manera más virulenta que nunca por los revisionistas contemporáneos.
El punto esencial del leninismo es el hecho de que ha desarrollado aún más la doctrina de Marx y Engels, haciendo un análisis científico de las diversas contradicciones agudizadas del capitalismo en su desarrollo hacia la fase del imperialismo y enriqueciendo aún más la teoría y la táctica del marxismo acerca de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado. Bajo la dirección directa de Lenin, la Gran Revolución de Octubre fue coronada con la victoria. Los pueblos de China y de muchos otros países, siguiendo la causa de la Revolución de Octubre, también han conquistado una serie de victorias. Estas son victorias del marxismo, victorias del leninismo.
El marxismo-leninismo ha crecido en lucha
Lenin señaló en una ocasión que la doctrina de Marx "ha tenido que conquistar en lucha cada paso dado en la senda de la vida". Del mismo modo, el leninismo se desarrolló en la lucha contra el revisionismo de la Segunda Internacional. Cada nueva confirmación y nueva victoria del leninismo ha sido inevitablemente acompañada de "campaña tras campaña contra las estupideces políticas, contra las ruindades, contra el oportunismo, etc."
Los antiguos revisionistas de la Segunda Internacional, so pretexto de "nuevos datos sobre el desarrollo económico", solían confundir a las masas y castrar el alma revolucionaria del marxismo, mientras llevaban el rótulo del "marxismo". La historia se repite bajo distintas circunstancias, en distintas formas. Los revisionistas contemporáneos, que llevan el rótulo del "leninismo" y se declaran volublemente "fieles a Lenin", repiten, en realidad, semejante procedimiento al utilizar ciertos "datos nuevos" sobre el desarrollo histórico para confundir a la gente, sabotear la doctrina revolucionaria del leninismo y atacar lo esencial del leninismo, o sea, la doctrina de Lenin sobre el imperialismo y su teoría y táctica acerca de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado.
"Superimperialismo" — Fuego fatuo del revisionismo.Al igual que el revisionismo y oportunismo de la Segunda Internacional, el revisionismo contemporáneo hace todo lo posible por encubrir las contradicciones del capitalismo y del imperialismo, niega que el imperialismo sea el capitalismo agonizante y en descomposición cuyos días están contados y llega hasta a describir al imperialismo moderno como "pacífico" "democrático" y "superimperialismo". Los revisionistas contemporáneos, representados por la camarilla de Tito de Yugoslavia, embellecen en particular el aparato del Estado imperialista de la burguesía monopolista. Describen la llamada política de "nacionalización", el capitalismo monopolista de Estado y la intervención económica del Estado en los países imperialistas y los países capitalistas en general, como "crecimiento de los factores socialistas", "materialización de la economía planificada", "comienzo del proceso de la transformación socialista" y cosas por el estilo. Hablan con gran verbosidad del "cambio gradual", de la "integración de la revolución y la reforma", de la "entrada profunda en la era del socialismo", etc., pero no dicen ni una palabra sobre la necesidad, para la transición del capitalismo al socialismo, de hacer una revolución que rompa y destruya el aparato del Estado burgués, y de reemplazar la dictadura de la burguesía por la del proletariado. Es sabido de todos que el punto de vista fundamental del marxismo que Lenin expuso con ahinco es precisamente el de la revolución que destruya el aparato del Estado burgués y el del reemplazo de la dictadura de la burguesía por la del proletariado. Pues, sin una revolución de esta índole, la transformación socialista es sólo un término hueco y el capitalismo monopolista de Estado no podrá sino seguir siendo el capitalismo. Lenin tuvo razón al decir que la existencia y el desarrollo del capitalismo monopolista, incluyendo el capitalismo monopolista estatal, sólo podrían demostrar la madurez de las premisas materiales para el socialismo y la cercanía e inevitabilidad de la revolución socialista, y no serviría en modo alguno de "argumento para mantener una actitud de tolerancia ante los que niegan esta revolución y ante los que hermosean el capitalismo, como hacen todos los reformistas".
Cómo apreciar nuestra época. Aquí radica la divergencia fundamental en la apreciación de nuestra época. Cuando los marxista-leninistas dicen que "el contenido fundamental de nuestra época es la transición del capitalismo al socialismo, iniciado por la Gran Revolución Socialista de Octubre en Rusia", ellos se basan en el punto de vista de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado y en la experiencia fundamental de la Gran Revolución Socialista de Octubre. Pero los revisionistas contemporáneos eluden este punto de vista como una peste, tergiversan la experiencia de la Revolución de Octubre y evitan decir que el camino de la Revolución de Octubre es el camino común para la liberación de la humanidad. En realidad, consideran nuestra época como una época de "desarrollo pacífico del capitalismo al socialismo".
El carácter de clase de la democracia
El marxismo-leninismo siempre ha dado importancia a la lucha por la democracia. En los países en que la revolución democrática burguesa no ha alcanzado todavía la victoria, el proletariado debe movilizar a las masas, hacer todo lo que esté a su alcance para dirigir la revolución democrática burguesa y luchar por su victoria. En los países donde existe la democracia burguesa, el proletariado debe aprovechar los derechos democráticos ya logrados, para luchar por más derechos democráticos, a fin de educar, movilizar y organizar a las masas y desplegar una lucha contra el sistema de explotación y de violencia de la burguesía. Conquistado el Poder, el proletariado debe consolidar y fortalecer la dictadura del proletariado y, al mismo tiempo, debe aplicar una amplia democracia bajo una dirección altamente centralizada, en otras palabras, debe aplicar la dictadura sobre el enemigo y poner en vigor la democracia popular en el seno del pueblo, con el objeto de garantizar la victoriosa edificación del socialismo y del comunismo. La democracia tiene invariablemente un carácter de clase. Los marxista-leninistas siempre han abordado el problema de la democracia en su contexto histórico y nunca han hablado de "democracia abstracta" o "democracia en general".
La democracia y la dictadura del proletariado. Lenin señaló con énfasis que bajo las condiciones del capitalismo, el proletariado no puede mantener su independencia excepto que subordine su lucha por la democracia a su objetivo general de luchar por la dictadura del proletariado. También señaló que el reemplazo de la dictadura de la burguesía por la del proletariado significa una extensión de la democracia, extensión de importancia histórica mundial; significa cambiar la democracia falsa por una democracia verdadera, privar de los derechos democráticos a una minoría, los explotadores, y permitir el disfrute de la democracia a los trabajadores, que son la absoluta mayoría. El creer que la dictadura del proletariado puede excluir la democracia no es sino una degenerada "afirmación liberal y mentirosa", que se ha olvidado de la lucha de clases.
Lo mismo que los antiguos revisionistas, los revisionistas contemporáneos usan todos los pretextos para borrar el carácter de clase de la democracia y la diferencia entre la democracia burguesa y la proletaria. Al pregonar la "democracia en general" o la "democracia de todo el pueblo", se prosternan, en realidad, ante la democracia burguesa, es decir, ante la dictadura de la burguesía. Partiendo desde este punto de vista, hacen cuanto pueden por confundir la revolución con la reforma y por limitar y circunscribir todo su trabajo dentro de los marcos que permite la dictadura de la burguesía.
Absurdo absoluto. Hace ya tiempo que Lenin repudió semejante punto de vista extremadamente erróneo. El dijo: "Sería puro absurdo el pensar que la más profunda revolución en la historia humana, revolución que por primera vez hizo pasar el Poder de la minoría explotadora a la mayoría explotada, pudo realizarse en el viejo marco de la democracia parlamentaria burguesa, sin cambios drásticos, sin la creación de nuevas formas de la democracia y de nuevas instituciones que estén conformes a las nuevas condiciones para aplicar la democracia, etc." Esta tesis de Lenin no sólo es acertada para la Revolución de Octubre, sino que también es completamente correcta para la victoria de las posteriores revoluciones socialistas de una serie de países del mundo. Pero es precisamente en esa teoría absurda, refutada por Lenin, en la que persisten los revisionistas contemporáneos. Bajo las condiciones del sistema socialista, los revisionistas contemporáneos niegan igualmente el carácter clasista de la democracia so pretexto de la llamada "democracia en general" y procuran alcanzar, paso a paso, el objetivo de liquidar la dictadura del proletariado, facilitando así, en cierta forma, la restauración gradual del capitalismo.
Adulteración del leninismo en las cuestiones de la paz mundial y la coexistencia pacífica
En lo que se refiere al problema de la lucha por la paz mundial y por la coexistencia pacífica, los revisionistas contemporáneos igualmente vulgarizan hasta el extremo el leninismo, y lo adulteran completamente.
Tarea importante. Desde que apareció en el mundo el primer país socialista, los marxista-leninistas, desde Lenin mismo, han considerado como una tarea importante para un país socialista esforzarse por la coexistencia pacífica entre países con diferente sistema social y oponerse a la política de agresión y de guerra del imperialismo. El Partido Comunista de China, encabezado por el camarada Mao Tse-tung, siempre ha sostenido que las disputas entre naciones se deben resolver por medios pacíficos, y no por la fuerza. Esta posición del Partido Comunista de China no sólo se reitera constantemente en nuestras declaraciones, sino que se expresa con firmeza en nuestra política y en nuestras acciones. Todo el mundo sabe que la República Popular China es una de las iniciadoras de los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica y los ha puesto en práctica con resolución. Son en vano todos los intentos de los imperialistas, reaccionarios y revisionistas contemporáneos de borrar estos hechos.
No se puede desatender las contradicciones. Naturalmente, la política de paz seguida por los países socialistas no ha anulado las diversas contradicciones objetivamente existentes en el mundo, a saber: la contradicción entre los países socialistas y los países imperialistas, la contradicción entre la burguesía y el proletariado en los países capitalistas, la contradicción entre el imperialismo y las naciones oprimidas, la contradicción entre los distintos países imperialistas y la contradicción entre los distintos grupos monopolistas dentro de cada país imperialista. A juicio de los marxista-leninistas, si queremos conseguir la paz mundial y la coexistencia pacífica entre los países socialistas y los demás países con diferente sistema social, no se pueden, sea en el pasado, en el presente o en el futuro, desatender u ocultar estas contradicciones, como lo intentan hacer los filisteos políticos como los revisionistas contemporáneos.
Dos cuestiones diferentes. Los marxista-leninistas, incluidos los comunistas chinos, siempre han sostenido que es posible conquistar la coexistencia pacífica entre los países socialistas y los demás países con diferente sistema social y conjurar una guerra mundial que los imperialistas tratan de desencadenar, con tal que los países socialistas persistan en su política de paz y que las fuerzas revolucionarias de los pueblos, así como todos los países y pueblos del mundo amantes de la paz, se unan para llevar a cabo unánimemente una lucha resuelta y eficaz contra las fuerzas imperialistas de agresión y de guerra, atar por diversos medios de pies y manos a los imperialistas y reducir su esfera de actividades. Al mismo tiempo, los marxista-leninistas también han sostenido siempre que la lucha por la coexistencia pacífica entre los países socialistas y los demás países con diferente sistema social, por una parte, y la lucha de clases en los países capitalistas y las luchas revolucionarias de las naciones oprimidas contra el imperialismo, por la otra, son dos cosas diferentes y de distintas categorías, y la primera no puede sustituir ni negar la segunda. La lucha de los pueblos oprimidos en los países capitalistas y la lucha de las naciones oprimidas contribuyen a la lucha por la paz mundial y la coexistencia pacífica entre los países con diferente sistema social. Los revisionistas contemporáneos, exigiendo hipócritamente la "paz" y la "coexistencia pacífica", tratan de restringir, debilitar e incluso negar las luchas revolucionarias de los pueblos y naciones oprimidos, lo que responde por completo a los deseos del imperialismo y los reaccionarios de distintos países y es sumamente nocivo para la lucha por la paz y por la coexistencia pacífica entre los países con diferente sistema social.
Ataque al leninismo so pretexto de la oposición al dogmatismo
Los revisionistas contemporáneos atacan el leninismo so pretexto de oponerse al dogmatismo, truco similar al que los viejos revisionistas usaron para atacar el marxismo. Ya a comienzos del siglo XX, Lenin escribió: los reformistas y revisionistas en el movimiento obrero de los diversos países "son una sola familia, se ensalzan mutuamente, aprenden los unos de los otros y, en común, luchan contra el marxismo 'dogmático' ". ¿Acaso no ha reaparecido hoy, bajo nuevas condiciones históricas, este cuadro dibujado por Lenin hace sesenta años? La diferencia consiste sólo en que los revisionistas contemporáneos son aún más inescrupulosos en sus ataques contra el marxismo-leninismo. Por ejemplo, hay gente que afirma, a base de antojadizas invenciones, que los "dogmáticos" quieren "mostrar la superioridad del socialismo y del comunismo sobre el capitalismo por medio de la guerra". ¿Qué es esto si no es una calumnia, absurda en extremo, contra el marxismo-leninismo, y una abyecta adulación hacia el imperialismo y los reaccionarios de los diversos países?
Compromisos. Los revisionistas contemporáneos afirman además, sin ningún fundamento, que los marxista-leninistas revolucionarios, a quienes llaman "dogmáticos", "rechazan" ciertos compromisos necesarios. Quisiéramos decir a estos revisionistas contemporáneos que ningún marxista-leninista serio niega de manera indiscriminada todos los compromisos. Nosotros, los comunistas chinos, llegamos a compromisos en muchas ocasiones con los enemigos de dentro y fuera del país durante la larga lucha revolucionaria. Por ejemplo, llegamos a un compromiso con los reaccionarios chiangkaishekistas, y también contrajimos un compromiso con los imperialistas norteamericanos en la lucha de resistencia contra la agresión de los EE.UU. y de ayuda a Corea.
Para los marxista-leninistas, el problema reside en: a qué tipo de compromiso a llegar, de qué naturaleza es y cómo se logra. Lenin dijo con mucha razón: "Rechazar los compromisos 'por principio', negar la legitimidad de todo compromiso en general, cualesquiera que sean, constituye una puerilidad que incluso es difícil tomar en serio." Exactamente como Lenin nos dijo, un líder político que desea ser útil para el proletariado revolucionario, debe saber distinguir entre los compromisos que son admisibles y beneficiosos para la causa del pueblo y los que son inadmisibles y traidores. Nosotros, los comunistas chinos, precisamente de acuerdo con estas enseñanzas de Lenin, distinguimos entre los diversos tipos de compromisos, aprobamos los compromisos beneficiosos para la causa del pueblo y la paz mundial y nos oponemos a los compromisos de carácter de traición. Está muy claro que sólo aquellos que incurren ora en el aventurerismo ora en el capitulacionismo, tienen ideas de trotskismo o de una variante del trotskismo.
Mao Tse-tung sobre compromisos. En abril de 1946, el camarada Mao Tse-tung dijo en su artículo "Algunas apreciaciones acerca de la actual situación internacional" que es posible que los países socialistas lleguen a un acuerdo con los países imperialistas por medio de negociaciones pacíficas y contraigan un compromiso necesario en ciertos problemas, incluidos algunos importantes. El camarada Mao Tse-tung consideró que "semejante compromiso . . . sólo puede ser el resultado de luchas firmes y eficaces de todas las fuerzas democráticas del mundo contra las fuerzas reaccionarias de los EE.UU., Inglaterra y Francia". El camarada Mao Tse-tung añadió: "Tal compromiso no exige a los pueblos del mundo capitalista contraer, a su vez, compromisos dentro de sus respectivos países. Los pueblos de esos países continuarán librando distintas luchas de acuerdo con sus diferentes condiciones." Este análisis del camarada Mao Tse-tung es científico, marxista y leninista. La política de nosotros, los comunistas chinos, para los asuntos internacionales ha sido elaborada siempre de acuerdo con esta tesis del camarada Mao Tse-tung.
Pero, los imperialistas, los reaccionarios de distintos países y los revisionistas contemporáneos tratan siempre de recurrir a todos los medios de calumnia para dañarnos. Se debe saber que en la historia no ha habido ningún partido revolucionario que no haya sido difamado por el enemigo y sus agentes. Los grandes bolcheviques fueron objeto de innumerables calumnias del enemigo. "Censuraron a los bolcheviques, describiéndolos constantemente como 'sectarios, dogmáticos, blan-quistas, anarquistas, etc.'" Ahora, en la arena internacional, todos los marxista-leninistas revolucionarios son atacados por los revisionistas contemporáneos. Es muy lamentable que el camarada Togliatti haya tomado también parte en este ataque.
¿Por qué los revisionistas contemporáneos difaman al P.C. de Ch.?
Los revisionistas contemporáneos han hecho muchos cargos al Partido Comunista de China. ¿Por qué? ¿Acaso no se debe a que defendemos con resolución la pureza del marxismo-leninismo? ¿A que nos negamos categóricamente a negociar con los principios ni a hacer concesiones en lo que atañe a la teoría? ¿A que nos oponemos resueltamente tanto al revisionismo contemporáneo como al dogmatismo, tanto al oportunismo de derecha como al oportunismo de "izquierda", tanto al capitulacionismo como al aventurerismo, tanto a la contemporización sin principio como al sectarismo que consiste en separarse de las masas, y tanto al chauvinismo de gran nación como al nacionalismo reaccionario en diversas formas?
Tigres de papel. Hay gentes que se esfuerzan por atacar, en toda oportunidad disponible y con vergonzosas tergiversaciones, la tesis del Partido Comunista de China de que "el imperialismo y todos los reaccionarios son tigres de papel". Esta tesis del Partido Comunista de China es derivada de la definición científica de Lenin de que el imperialismo es el capitalismo agonizante y en descomposición, así como de la experiencia revolucionaria de China acumulada durante largo tiempo y de todas las otras experiencias revolucionarias de la historia. Esta tesis coincide por completo con la descripción del imperialismo por Lenin como "coloso con pies de barro", "espantajo", "enemigo que parece fuerte" y "bestias capitalistas . . . absolutamente incapaces de hacernos ningún daño".
Estas gentes siempre se jactan de proceder según los principios de Lenin y, en realidad, siempre se apartan de estos principios y se apartan de la esencia del leninismo, es decir, de la teoría de Lenin sobre el imperialismo, la revolución proletaria y la dictadura del proletariado. En cuanto al problema de cómo hay que apreciar la naturaleza del imperialismo, ¿acaso no se ha revelado con toda claridad la verdadera faz de ellas, que están muy alejadas del leninismo? Aquellos que atacan en forma desenfrenada la tesis de que "el imperialismo y todos los reaccionarios son tigres de papel", al fin y al cabo, están haciendo simplemente coro al imperialismo y realizando todo lo posible para difundir entre los pueblos que aspiran a la revolución la idea de que las fuerzas imperialistas de agresión son irresistibles, que es imposible derrocar el régimen imperialista y que ninguna revolución debe hacerse ni tiene perspectiva.
Chantaje nuclear. Desde hace muchos años, el imperialismo norteamericano y sus socios vienen recurriendo a tal chantaje nuclear contra los pueblos del mundo: quien no obedezca a mi dominio será destruido. Toda la propaganda demagógica en torno al tema de las armas nucleares que los revisionistas contemporáneos, representados por la camarilla de Tito, realizan entre las masas, está completamente concertada con el tono de este chantaje nuclear de dicho imperialismo. Todos los marxista-leninistas auténticos, incluidos los comunistas chinos, siempre actúan firmemente en contra de la política de guerra nuclear del imperialismo y se pronuncian con resolución por la prohibición y la destrucción de las armas nucleares. El Gobierno de la República Popular China ha propuesto repetidas veces el establecimiento de una zona desatomizada que abarque a todos los países de Asia y de la región del Pacífico, incluidos los EE.UU. Todos los marxista-leninistas, incluidos los comunistas chinos, siempre sostienen que todos los pueblos del mundo deben tener su destino en sus propias manos y que no deben dejarse amedrentar por la política de chantaje nuclear del imperialismo norteamericano; y, al mismo tiempo, consideran que los países socialistas deben apoyarse en la fuerza justa de los pueblos y en su propia política justa y que no deben, en modo alguno, jugar con las armas nucleares en la arena internacional.
Los revisionistas contemporáneos conocen evidentemente estas acertadas posiciones de los marxista-leninistas, pero, fabrican deliberadamente mentiras para engañar a las masas, declarando que los llamados "dogmáticos" quieren "empujar a la humanidad al borde de la guerra nuclear". Los revisionistas contemporáneos hablan con frecuencia de la "moralidad". Cuando crean estas mentiras, ¿dónde ha ido a parar su "moralidad"? ¿Acaso se han olvidado por completo hasta de la moralidad corriente de la conducta humana?
La lógica de esclavos
A fin de tergiversar y atacar las tesis y puntos de vista de los verdaderos marxista-leninistas, los revisionistas contemporáneos difunden intencionalmente toda una serie de mentiras, con el propósito de impedir que los pueblos oprimidos y las naciones oprimidas hagan la revolución y luchen por la liberación. A los ojos de los revisionistas contemporáneos, toda revolución y todo acto en apoyo de ella están en contra de la "lógica de supervivencia" en condiciones en que existen las armas nucleares y otras técnicas militares similares. La "lógica de supervivencia" de que ellos hablan es, en realidad, una lógica de esclavos, una lógica que paralice la voluntad revolucionaria de los pueblos, les ate de pies y manos y les haga esclavos dóciles del imperialismo y los reaccionarios de diversos países. Los marxista-leninistas se oponen resueltamente a esta lógica de esclavos y se pronuncian porque los pueblos se emancipen ellos mismos y edifiquen una nueva vida feliz e independiente. Esta es la ley del desarrollo social, a la cual nadie puede resistir.
Vegetando sencillamente. Los revisionistas contemporáneos estiman que en las actuales condiciones históricas ya sería bueno vegetar sencillamente, entonces ¿para qué hacer distinción entre las clases, entre el proletariado y la burguesía, entre el imperialismo y las naciones oprimidas, entre el capitalismo y el socialismo, entre las guerras justas y las injustas, y entre la revolución y la contrarrevolución, etc.? A juicio de ellos, todas estas distinciones han perdido su significado para la "época" y se han tornado "dogmáticas". En una palabra, ellos han descartado en realidad todas las enseñanzas del marxismo y todas las enseñanzas del leninismo. Al mismo tiempo, consideran que quienquiera que no esté de acuerdo con sus puntos de vista y procedimientos y no hable ni actúe a compás de su batuta, "viola" el marxismo-leninismo, "niega" el espíritu creador de éste, "ataca" la política de coexistencia pacífica, es "seudorrevolucionario", "aventurero de izquierda", "dogmático", "sectario", "nacionalista", etc.
En el mismo barco con el imperialismo
Lenin condenó a los revisionista-oportunistas de la Segunda Internacional, diciendo que "esta presentación de una clase extra o superclase, que supuestamente involucra a todo el pueblo, es una descarada caricatura de los fundamentos mismos del socialismo, a saber, su teoría de lucha de clases". Esto se manifiesta de manera aún más destacada en una serie de prédicas y medidas políticas de los revisionistas contemporáneos. Ellos niegan que las masas populares sean la fuerza motriz del desarrollo de la historia y que sean las que hacen la historia. Consideran que los cambios de la situación internacional y el curso de la historia de la humanidad son decididos por los "jefes" de algunas grandes potencias y por su sensatez o su insensatez, y no son determinados por la fuerza unida y la lucha conjunta de las masas populares de los países del mundo entero. Algunos llegan incluso a pensar de todo corazón en navegar con los jefes de los países imperialistas en el mismo barco y estimar esto como "el mayor honor", pero no quieren "navegar en el mismo barco" con las masas populares de los distintos países. ¿No es una cosa extraña que semejantes personas hayan surgido en las filas del marxismo-leninismo ?
Lenin dijo: "Falta de fe en las masas, temor a su iniciativa, temor a su independencia, pavor ante su energía revolucionaria en lugar de un apoyo cabal y sin reserva a ellas: aquí reside el mayor pecado de los dirigentes socialrevolucionarios y mencheviques." Esto es precisamente el pecado de los revisionistas contemporáneos.
Lenin dijo: "Determinar el comportamiento de un caso para otro, adaptarse a los acontecimientos del día, a los virajes de las minucias políticas, olvidar los intereses cardinales del proletariado y los rasgos fundamentales de todo el régimen capitalista, de toda la evolución del capitalismo, sacrificar estos intereses cardinales en aras de las ventajas reales o supuestas del momento: ésa es la política revisionista." Al actuar así, los revisionistas se jactan invariablemente de su "inteligencia", de su "iniciativa" y de sus puntos de vista como "teorías novísimas". En realidad, las "teorías novísimas", así llamadas por los revisionistas contemporáneos, no son otra cosa que una variante, en las condiciones modernas, de las falacias de Bernstein, Kautsky y otros antiguos revisionistas. No son nada más que una reproducción de argumentos gastados de los reaccionarios burgueses para engañar a los pueblos.
Adormeciendo al pueblo. El revisionismo es el opio para añestesiar al pueblo, es la música voluptuosa para consolar a los esclavos. Como una fracción política, el revisionismo constituye un destacamento de la burguesía en el movimiento obrero, un importante sostén social de la burguesía y del imperialismo. Mientras en el mundo existan los sistemas del capitalismo y del imperialismo, la corriente ideológica del revisionismo aparecerá inevitablemente en distintos tiempos y en diferentes formas. En enero de 1917, cuando en la práctica y en la teoría se declaró la bancarrota de la Segunda Internacional, Lenin predijo: "Después de decenios, creemos, crecerán nuevos Plejanovs, nuevos Scheidemanns, nuevos Kautskys dulces y conciliadores en el seno de la socialdemocracia internacional 'unida' ..." La historia ha confirmado la predicción de Lenin. En realidad, poco después del fallecimiento de Lenin, se produjo en el movimiento comunista internacional una grave lucha entre los marxista-leninistas y los antimarxista-leninistas, la lucha entre los leninistas encabezados por Stalin, por un lado, y los aventureros de "izquierda" y oportunistas de derecha como Trotsky y Bujarin, por el otro. Entrelazándose con esta lucha, tuvo lugar dentro del Partido Comunista de China una larga lucha de los marxista-leninistas, bajo la dirección del camarada Mao Tse-tung, contra los aventureros de "izquierda" y los oportunistas de derecha. La que afrontamos hoy es otra lucha grave de los marxista-leninistas contra los antimarxista-leninistas, o sea, los revisionistas contemporáneos.
La Declaración de Moscú de 1957 señala: "En las actuales condiciones, el peligro principal lo constituye el revisionismo." "La existencia de la influencia burguesa es la fuente interna del revisionismo, y la capitulación ante la presión del imperialismo, su fuente externa." En los países capitalistas e imperialistas, hoy aún existen las causas generales del revisionismo analizadas por Lenin. Lenin dijo: "La existencia comparativamente pacífica y culta de una capa de trabajadores privilegiados les hace 'burgueses', les da migajas de sus beneficios de su propio capital nacional y les aisla de los sufrimientos, miserias y sentimientos revolucionarios de las masas arruinadas y empobrecidas." Este estado de cosas no sólo se ve todavía ahora, sino que, con toda evidencia, es más sorprendente que en el pasado.
Las tácticas usadas por los imperialistas y los reaccionarios para tratar a las masas populares son determinadas por sus necesidades, a veces recurren directamente a la violencia y otras veces a ciertas medidas de reforma; a veces lanzan amenazas terminantes y otras veces hacen unas pocas concesiones aparentes. Estas dos clases de métodos son empleadas, o bien alternativamente, o bien en intrincada combinación. Por lo general, cuanto mayor sea la fuerza del proletariado, tanto más astuta será la política que la burguesía suele adoptar a fin de provocar ciertas ilusiones en el seno del movimiento obrero y de encontrar eco entre los oportunistas. Lenin dijo: "Los zigzags de la táctica burguesa originan un reforzamiento del revisionismo en el movimiento obrero y muchas veces provocan en el seno de éste discrepancias que suelen llevar hasta la escisión." Esta frase de Lenin servirá siempre de advertencia para el movimiento obrero internacional.
Transformar una cosa mala en una buena
Ahora, sobre el movimiento obrero internacional se ciernen los nubarrones negros del revisionismo. Los revisionistas contemporáneos efectúan abiertamente actividades escisionistas. La aparición del revisionismo contemporáneo es, por supuesto, una cosa mala. Pero, como la aparición del revisionismo contemporáneo ha sido inevitable y como éste ya existe objetivamente, su abierta aparición permite a la gente ver, conocer con claridad y comprender los daños que causa. Así, la cosa mala se puede convertir en cosa buena. Parece que los revisionistas contemporáneos están muy ufanos porque cuentan con el apoyo del imperialismo. Pero, la verdad vencerá finalmente a la falsedad; el marxismo-leninismo vencerá al fin al revisionismo contemporáneo. Los revisionistas contemporáneos pueden armar alboroto por un tiempo, con sus absurdas afirmaciones de que el marxismo-leninismo está ya "anticuado"; sin embargo, no es el revisionismo contemporáneo sino el marxismo-leninismo, doctrina que concuerda con el desenvolvimiento histórico de la sociedad humana, el que logrará finalmente la victoria y su propio desarrollo. La historia así lo ha probado.
En la actualidad, el movimiento obrero internacional se encuentra en una situación mucho mejor que en el pasado. Existe ya un poderoso campo socialista con una población total de mil millones de habitantes. Se ha formado en el ámbito internacional un potente ejército de marxista-leninistas. Los pueblos del mundo están aún más despiertos. El movimiento de la revolución nacional y democrática se desarrolla vigorosamente. Las cosas para el imperialismo van de mal en peor. En cuanto a la revolución socialista, aparte de la rica experiencia adquirida en Europa y Asia, se ha obtenido una experiencia extremadamente importante y brillante en América Latina. Todas estas experiencias han enriquecido aún más el tesoro del marxismo-leninismo y han armado ideológicamente a todos los pueblos revolucionarios del mundo. Estas experiencias son diametralmente opuestas al revisionismo contemporáneo. Son hechos históricos objetivos. Resultarán en vano todos los intentos de los revisionistas contemporáneos de alterar y tergiversar estas experiencias.
La lucha ideológica internacional librada a fines del siglo XIX entre el marxismo revolucionario y el revisionismo constituyó el preludio de la gran batalla revolucionaria del proletariado. La lucha ideológica internacional contra el revisionismo contemporáneo que se libra hoy bajo la gran bandera del leninismo será, con mayor razón, el signo y la señal de un desarrollo, en una escala aún más amplia, del gran movimiento revolucionario del proletariado y de todos los movimientos revolucionarios populares. Es irresistible el torrente que constituyen los movimientos revolucionarios de los pueblos de diversos países, guiados por el marxismo-leninismo. En 1913, Lenin finalizó su artículo "Vicisitudes históricas de la doctrina de Carlos Marx" con la siguiente afirmación: "Pero aún será mayor el triunfo que habrá de aportar al marxismo como doctrina del proletariado, en la época histórica que se avecina." Hoy en nuestra grande y nueva época revolucionaria, en esta grande y nueva época en que los países socialistas alcanzan en su construcción continuas victorias, en la grande y nueva época de impetuoso desarrollo del movimiento por la liberación en Asia, África y América Latina y en la grande y nueva época de nuevo despertar de la clase obrera y los pueblos oprimidos de Europa y América se puede predecir que el leninismo logrará sin duda victorias aún mayores.
Guiados por la gran ideología leninista, ¡mantengamos en alto la bandera de la unidad del movimiento comunista internacional, la bandera de la unidad de todos los países del campo socialista, la bandera de la gran amistad y unidad entre China y la Unión Soviética, la bandera de la unidad de todos los Partidos Comunistas y Obreros de los diversos países, la bandera de la unidad de todos los pueblos del mundo y la bandera revolucionaria de las dos Declaraciones de Moscú, para luchar conjuntamente contra el imperialismo y los reaccionarios, en defensa de la paz mundial y por la causa progresista y justa de la liberación de la humanidad!
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